La vida real sucede en el instante presente, es lo que pasa mientras sigues ensimismado en el pasado o te anticipas al futuro.  Te dejo con uno de esos cuentos de la India que te hacen reflexionar sobre cómo estás enfocando tu vida: ¿se te está escapando algo, o por el contrario te la bebes a pequeños sorbos? Escucha esta historia:

Un hombre se le acercó a un sabio anciano y le dijo:

Me han dicho que tú eres sabio… Por favor, dime ¿qué cosas puede hacer un sabio que no está al alcance de las demás de las personas?

El anciano le contestó: cuando como, simplemente como; duermo cuando estoy durmiendo, y cuando hablo contigo, sólo hablo contigo.

Pero eso también lo puedo hacer yo y no por eso soy sabio, le contestó el hombre, sorprendido.

Yo no lo creo así, le replicó el anciano. Pues cuando duermes recuerdas los problemas que tuviste durante el día o imaginas los que podrás tener al levantarte. Cuando comes estás planeando lo que vas a hacer más tarde. Y mientras hablas conmigo piensas en qué vas a preguntarme o cómo vas a responderme, antes de que yo termine de hablar.

El secreto es estar consciente de lo que hacemos en el momento presente y así disfrutar cada minuto del milagro de la vida.

Como apuntaba el sabio, puedes estar convencido de que tú sí vives el día a día, pero una mirada más profunda puede delatarte. Observa cómo es relativamente fácil sorprenderte a ti mismo alejándote del momento presente. El ritmo vertiginoso de la semana te empuja a la acción polifuncional y acabas llevando a cabo diversas tareas a la vez.

Haz una pequeña autoevaluación:

  • ¿Vives o pasas por la vida?
  • ¿Tienes la sensación de estar en tu presente?
  • ¿Vives con consciencia plena de los instantes de la vida o estás haciendo una actividad y pensando en la que viene a continuación?
  • ¿Te pillas a ti mismo fuera del momento y tienes que obligarte a volver de vez en cuando?

Puede que ni siquiera te hayas dado cuenta, así que es un buen momento para centrarte en aquí y ahora.

Algunas ideas para ello:

1. SIENTE MÁS, PIENSA MENOS.

2. VUELVE AL INSTANTE PRESENTE

3. VIVE ADEMÁS DE PLANIFICAR, DISFRUTA DEL PROCESO

4. CONECTA CON TU EMOCIÓN PRESENTE, SEA LA QUE SEA

5.BUSCA MOMENTOS PARA QUE LO QUE HAGAS SEA NO HACER NADA.

¿Vives aquí y ahora?

Fuente: www.tupsicologia.com

NAMASTE