¿QUÉ ES LO QUE HACE QUE TU VIDA SEA INTERESANTE?

¿QUÉ ES LO QUE HACE QUE TU VIDA SEA IMPORTANTE?

En mi opinión, cada uno emite un dictamen del concepto que tiene de su vida –si la siente como buena, vacía, desastrosa, excelente…- en función de la consecución o no de los objetivos que se haya marcado.

Como baremo de control de cómo va la vida puede estar bien hacerlo, pero… sí, hay un pero. Lo más habitual es que no se hayan marcado unos objetivos, ni siquiera un rumbo, y de un modo absolutamente absurdo uno se queje después de no haber hecho algo que ni siquiera se ha propuesto hacer.

Hay otras personas que sí se marcan proyectos, pero éstos son tan faraónicos, tan utópicos, tan disparatados, que es imposible alcanzarlos; lo cual, y sin posibilidad de evitarlo, conduce a la frustración.

Oros valoran su vida en comparación con la vida de otras personas, y eso puede consolar a un conformista –los que dicen “hay gente que está peor que yo”-, pero generalmente se toman como referencia a los exitosos, a los guapos, a los que les sonríe la fortuna. Sería interesante mirar y comprobar que detrás de esa sonrisa que a algunos les ofrece la fortuna hay mucho esfuerzo, mucho tesón y trabajo, mucho sacrificio y voluntad… cosa que uno tal vez no haya puesto en su vida.

Lo que hace importante a la vida, o no, se puede medir por los éxitos materiales y económicos, o se puede medir por la satisfacción personal que uno siente ante lo que es y ante sus pequeños grandes logros.

Cada uno ha de marcar sus intenciones o intereses en la vida, en lo que pretende de ella y de sí mismo. La consecución de sus objetivos puede ser la escala que le marque si se puede sentir satisfecho y tranquilo, o si la frustración tiene razón de ser.

Para mí lo importante de mi vida está relacionado con el Ser, con la persona, conmigo; no con lo externo, sino con lo que me emociona, con lo que siento, con mi paz, mi conciencia tranquila, mi bienestar interno, el amor.

Cuando yo miro lo que soy y cómo soy, me quedo en paz. Me siento a gusto y satisfecho. El concepto que tengo de mí es muy bueno. Me siento bien conmigo.

Si reviso mi vida –tengo ya 64 años- veo que hay muchas cosas en ella y variadas. Encuentro aciertos y encuentro cosas que hice de las que no me siento orgulloso precisamente. Nunca ha habido maldad en mi vida hacia otros, jamás he hecho nada con la intención expresa de perjudicar, pero he tenido que tomar tantas decisiones y hacer tantas cosas que en algunas no he acertado con el mejor modo de hacerlo. No es por defenderme, pero no estaba preparado para afrontar todas las cosas de la vida y lo he hecho del mejor modo que he creído.

Cuando reviso cómo soy, o por qué, o cómo he llegado a ser de este modo, no encuentro todos los motivos, pero encuentro algunos que me parecen determinantes. Por supuesto que cada caso y cada persona son distintos. Lo que es útil para mí no tiene porqué serlo para otro.

Creo que es significativo el hecho de que no haya maldad en mis principios, que en mi naturaleza no exista la envidia, que la honradez y la ética y la dignidad sean mis valores más preciados y apreciados, y también valoro el hecho de permitirme contactar con naturalidad con mis sentimientos. Me permito emocionarme, sentir, amar.

Sé que la sensibilidad es, precisamente, una de mis mejores influencias. La poesía, algunas músicas clásicas, y sobre todo la ópera –todos los días escucho ópera- me han permitido contactar conmigo de un modo profundo y muy agradable. Y me ha permitido –y esto es lo mejor- descubrir a alguien que es distinto del concepto que tenía de mí. Y me gusta lo que he descubierto.

El contacto con los otros, escuchar sus asuntos personales y permitirme sentir empatía hacia ellos, los abrazos, las confidencias, la humanidad que desprenden y percibo, y las miradas francas, han conseguido romper mis muros defensivos, has desbaratado –y me alegro mucho de ello- la frialdad que en algún momento me fue impuesta.

Todo lo narrado hasta ahora sobre mí me ha permitido llegar a la seguridad de que mi vida es importante. Para mí es importante, y eso es lo que vale. Me siento a gusto con mi vida y conmigo.

Sigo con la intención de promocionar mi sensibilidad, de dejarme emocionar hasta el llanto feliz por todo aquello que sea capaz de provocármelo, de entretenerme en las vivencias y los recuerdos apreciados de mi vida, de promover la risa y el optimismo procurando contagiárselo a todos los que se dejen, de tener un nivel bajo de exigencia con la felicidad de modo que cualquier cosa pueda contribuir a mi bienestar. Hago todo lo necesario para des-dramatizar lo trágico y para quitarle poder a lo que pretenda afectarme.

Voy a seguir insistiendo en centrarme en lo gratificante, en recordar lo positivo que hay en mí y en lo que ha habido y hay de bueno en mi vida, en valorar mis cosas agradables, en darle a mi autoestima motivos para que se sienta satisfecha y bien, en atender plenamente a los momentos que ahora vivo, las cosas que ahora siento o veo, en promocionar lo que siento como bello, como emocionante; en lo que me enriquece en lo humano.

Los buenos momentos son casi todos si les prestamos atención.

Tú haces que tu vida sea para ti importante.

Depende de ti.

Sé muy consciente… y ponte a hacer lo que sea necesario para ello.

Te dejo con tus reflexiones…

Francisco de Sales

Visitas: 18

Comentar

¡Necesitas ser un miembro de Escuela Iniciática para añadir comentarios!

Participar en Escuela Iniciática

LIBROS de ASSAYA

* * *

 

===> Nos AYUDAS al MANTENIMIENTO de esta WEB y las SALAS ONLINE?

 

****************

 

 

*****

***

© 2018   Creado por ♥ Assaya ♥.   Tecnología de

Emblemas  |  Reportar un problema  |  Términos de servicio