LA IMPORTANCIA DE OBSERVAR Y TOMAR CONSCIENCIA DE NUESTRAS EMOCIONES

Podríamos decir que hay emociones que notamos como agradables como por ejemplo, la sorpresa o la alegría. Otras que notamos como desagradables como son: el miedo, la rabia y la tristeza. La respiración es útil para ponernos en contacto con nuestras emociones y nos ayuda a poder aceptarlas. Observar nuestras emociones quiere decir no separar nuestras emociones de nosotros, además de que no solo dependen de una causa externa que las provoca, las emociones está dentro de cada uno.

Observar por tanto quiere decir, tomar consciencia de mi emoción, reconocerla cuando aparece, y para ello primero necesito conectar con la sensación que noto en mi cuerpo. Por ejemplo, en el caso del miedo, sería: Notar que tengo un nudo en la garganta, tomar consciencia de que tengo miedo, observarlo y reconocerlo tal cual es. Notaréis que el miedo brota en vuestro interior con fuerza, y a la vez notaréis que vuestra consciencia del miedo que tenéis cada vez es mayor. Le estáis dando un lugar, un espacio a ese miedo. El miedo está en ti, y ya no lo enfrentas, no lo combates. Simplemente lo dejas estar ahí. ¿En qué parte del cuerpo estás notando esta sensación que te brota de dentro? Esta pregunta te puede ayudar a a tomar mayor consciencia de la emoción que estás sintiendo ahora mismo. Aceptar nuestras emociones sin querer eliminarlas

Nuestras emociones son parte de nosotros y por tanto, nosotros somos nuestras emociones, y nuestras emociones somos nosotros. Me gusta el juego de palabras. Yo soy emoción, y mi emoción soy yo. ¿Sólo somos emoción? ¡No, somos más que eso! Somos emoción, somos cuerpo, somos mente, somos también seres espirituales. Tampoco es que estemos desbordados por nuestras emociones. O al menos no todo el mundo lo está. Hemos de asumir y aceptar las emociones que estamos sintiendo, forman parte de nosotros. Si digo: - ¡Márchate tristeza, no formas parte de mí! ¿Qué estoy haciendo? ¡Justamente rechazando una parte de mí mismo! Es mucho mejor decir: - Hola tristeza, ¿cómo estás hoy? De esta forma puedo invitar a mi tristeza a tomar un café conmigo, a darme la mano, y incluso puedo abrazarla.Mientras me hago consciente de mi tristeza, o de cualquier otra emoción estoy dando el espacio para poder transformarla.

Si quiero quitarme la emoción de encima, solo hago que se perpetúe más en mi cuerpo, y es aquí donde se pueden dar tensiones, mandíbulas tensas, dolores de cabeza, y muchos otros síntomas asociados a emociones mal gestionadas. Si afrontamos nuestros sentimientos desagradables con mimo y afecto podemos transformarlos en energía sana y positiva.

Expresar nuestras emociones para poder superarlas. Expresar nuestros sentimientos o emociones quiere decir dejarlos fluir, cuando los dejamos fluir, sin ningún tipo de censura, estos se pueden transformar en energía fructífera y pueden iluminarnos y orientarnos para conocernos más a nosotros mismos. En lugar de comportarnos como si estuviéramos nosotros y por otro lado estuvieran nuestras emociones, podemos aprender que yo y mi emoción somos la misma cosa. Podemos aprender el arte de la transformación. Por ejemplo, podemos transformar la ira, canalizándola con deporte, en algo más sano, por ejemplo, energía para iniciar proyectos que nos gusten. Si observamos nuestras emociones con cariño y atención, estamos permitiendo que las emociones se transformen por si solas. Así podemos estar un poco más en paz con nosotros mismos, así podemos sentirnos más felices en nuestro día a día.

Fuente: psicoemocionat

NAMASTÉ

Visitas: 252

Comentar

¡Necesitas ser un miembro de Escuela Iniciática para añadir comentarios!

Participar en Escuela Iniciática

LIBROS de ASSAYA

* * *

 

===> Nos AYUDAS al MANTENIMIENTO de esta WEB y las SALAS ONLINE?

 

****************

 

 

*****

***

© 2017   Creado por ♥ Assaya ♥.   Tecnología de

Emblemas  |  Reportar un problema  |  Términos de servicio