Me he desvelado, miro mi entorno y veo la paz de mi hogar. Miro las caritas de mis hijos dormidos, los lleno de palabras de amor, y ellos entre sueños, he infancia intrínseca me responden "También Mamá"... Ahora abro mi ventana y observo desde ellas como los rayos de sol me dictan el comienzo de un nuevo día, y el canto de los pájaros me dice que siempre es tiempo de recomenzar, aun con las adversidades del día a día (el clima, la naturaleza o el entorno de quienes te rodean). Ahora respiro profundo y lleno mis pulmones de vida, el aroma a tierra húmeda me trae a mi memoria el recuerdo de los despertares con el amor de Mamá, el aroma a pan tostado y la leche tibia listos para comenzar un nuevo día... Namaste.
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